El fin de siglo dejó atrás el enfrentamiento entre grandes potencias y trajo consigo nuevos retos y dificultades. Reducir el riesgo de la amenaza nuclear, tan latente durante la Guerra Fría, creó un ambiente optimista y permitió dar paso a nuevos temas en la agenda internacional. Se creyó, por ejemplo, en la hegemonía única del gran vencedor: Los Estados Unidos; las Naciones Unidas, a través del Índice de Desarrollo Humano, promovió temas como la necesidad del desarrollo y la lucha contra la pobreza; la revolución tecnológica permitió una nueva ola de globalización: comunicaciones al instante, flujos de dinero sin precedentes, información antes mediada e intervenida empezó a fluir con libertad por las redes virtuales. El mundo cambió. No obstante, también reaparecieron -con mayor visibilidad- preocupaciones tradicionales como los conflictos internos en el llamado Tercer Mundo, las diferencias fronterizas, los conflictos internos, el hambre o mejor las hambrunas, la enfermedad, la tiranía y la pobreza extrema. Las cadenas de noticias podía, por primera vez, transmitir todo el horror y las acciones bélicas en directo.
El siglo XXI inició con aproximadamente 190 estados, algunos de ellos aparecieron con el fin del siglo debido a la desintegración de la ex - Unión Soviética y Yugoslavia, la recuperación de la soberanía en Europa del Este; y los nacionalismos en África y Asia. En todos estos lugares se crearon nuevos actores internacionales algunos mejor preparados que otros para asumir las responsabilidad estatales internacionales e internas.
"In 1914, in the wake of decline of the Ottoman and Austro-Hungarian empires, there were fifty-five recognised national polities. In 1919, there were fifty-nine nations. In 1950, that number reached sixty-nine. Ten years later, after the independence movements in Africa, there were ninety nations. After more African, Asian, and Oceanic territories became independent, and after the demise of the Soviet Union, the number of nations increased dramatically to 191; East Timor’s independence in 2002 brought that total to 192". (Rotberg R,2003)
La preocupación por las deficiencias estatales no es un asunto reciente. Ya desde los tiempos de la descolonización e independencia se dudó de la capacidad de algunos estados para gestionar su futuro y sus recursos, se desconfió de su preparación para participar como actores internacionales, pero sin embargo, se les reconoció el estatus de estados independientes y soberanos.
Lo que sí es reciente es la asimilación de debilidad o fallas estatales con la inseguridad internacional. Para los especialistas a estos estados solo les espera mayor inequidad, conflicto y pobreza, situación que llevaría a la comunidad internacional a reconsiderar su soberanía e intervenirlos como parte de la responsabilidad mundial.
Hace no muchos años se les conocía como países en desarrollo o del tercer mundo, sin ninguna adjetivación que comprometiera su intención de contar con un mejor futuro o de amenazar el planeta, eran países con un cúmulo de necesidades que requerían apertura de mercados, acceso a la tecnología, apoyo y cooperación pertinente -no la recibida bajo el marco de la Guerra Fría-. Hoy, aún en el discurso de las agencias para el desarrollo se encuentra los términos failed states o failing states como uno de los mayores retos para la humanidad en el siglo XXI.
Como se mencionó arriba, a la vuelta de un siglo el número de estados se triplicó y no son solo los fallidos los que causan preocupación sino los llamados estados débiles o frágiles, diagnóstico que multiplica el potencial factor generador de inseguridad internacional "organized crime needs a legal order to subvert in order to make real profit as well as a certain minimum of financial, economic, and physical infrastructure in order to flourish. For this reason, it is not the failed state, but the failing state, which has the greatest attraction for international terrorism and organized crime... I argue that ultimately, it is the failing state, not the failed state, that encourages international terrorism and organized crime. The failed state, in contrast, poses more threats to regional security than to international security". (Mair,2008)
¿Pero qué son los Estados Fallidos o por desfallecer? ¿Qué responsabilidad tienen los paìses desarrollados en la realidad de estas naciones? ¿Cuáles son los peligros que representan para el sistema internacional y la humanidad? ¿Cuál es la mirada norteamericana y europea? A pesar de que al parecer el tema paso de la agenda del desarrollo a la agenda de seguridad internacional ¿Es la cooperaciòn para el desarrollo verdadera cooperaciòn para el "desarrollo"?
Referencias:
Rotberg,R. (2003) Failed States in a World of Terror.
Mair,S.(2008) A new approach: The need to focus on failing states. Harvard International Review. www.harvardir.org
Análisis de temas internacionales, conflicto, cooperación, bienestar, desarrollo, recursos naturales, cultura...
viernes, 8 de octubre de 2010
De la agenda para el desarrollo a la agenda de seguridad internacional
estado fallido, desarrollo, cooperación
estados fallidos
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